¿Soldados «zombis» en Ucrania? El perturbador vídeo que revela una oscura realidad en el frente ruso

Ucrania – Un clip de apenas unos segundos ha encendido las alarmas y el debate en las redes sociales sobre lo que realmente ocurre en las trincheras de Ucrania. En las imágenes, se observa a un soldado ruso caminando mientras una munición de fragmentación detona prácticamente debajo de él. Contra toda ley física y biológica, el hombre no se inmuta, no cae y ni siquiera acelera el paso, continuando su marcha como si el impacto fuera inexistente.

¿Una ejecución encubierta?

El analista canadiense conocido como Roy sugiere una lectura aún más oscura. Según su análisis, el proyectil (posiblemente una OFSP-0.5) no habría sido lanzado por fuerzas ucranianas, sino por el propio bando ruso. La hipótesis apunta a una ejecución deliberada para frenar a un posible desertor. Bajo esta óptica, la explosión no sería un ataque enemigo, sino un método brutal para «borrar» a un soldado que intentaba rendirse o retroceder, cortando su retirada de forma definitiva.

El fenómeno de los «zombis» de Bajmut

Este comportamiento no es aislado. Desde el asedio a Bajmut, soldados ucranianos han relatado encuentros con combatientes que avanzan en línea recta hacia el fuego de ametralladoras, sin táctica ni instinto de preservación. Estos testimonios describen a hombres que caminan con una lentitud extraña, tambaleándose y mostrando una pasividad absoluta incluso bajo bombardeos intensos, como si estuvieran desconectados de su propio sistema nervioso.

La sombra de las sustancias: El eco del Pervitin

Una de las teorías más fuertes es el uso de estimulantes de combate. La historia militar recuerda el uso industrial del Pervitin por la Alemania nazi (una metanfetamina de la época) para anular el sueño, el hambre y el miedo, permitiendo avances inhumanos durante la blitzkrieg.

En el contexto actual, se sospecha que el uso de narcóticos o mezclas de anfetaminas podría estar convirtiendo a los soldados en recursos manejables que ejecutan órdenes sin cuestionar el peligro. Para el alto mando, la factura psicológica o física que estas drogas pasan al soldado a largo plazo es irrelevante frente a la necesidad inmediata de que un cuerpo cruce un campo de fuego hoy mismo.

El límite de la resistencia humana

Sin embargo, expertos señalan que no todo es producto de químicos. El «comportamiento zombi» también puede ser la manifestación extrema de:

  • Hipotermia severa: La cual ralentiza las funciones cognitivas y motoras.
  • Privación del sueño y estrés postraumático: Un cerebro colapsado por meses de combate deja de procesar el dolor de forma normal.
  • Consumo de alcohol: Una herramienta histórica en el ejército ruso para infundir valor o combatir el frío extremo.

Sea cual sea la causa, el vídeo es un símbolo crudo de la deshumanización en el frente, donde el cuerpo humano deja de ser una entidad con instinto de vida para convertirse en un simple engranaje de avance.