¡Seattle es el Campeón! La defensa «Dark Side» aplasta a los Patriots en el Super Bowl LX.

En una exhibición de poderío físico y estrategia defensiva, los Seahawks de Seattle se consagraron campeones del Super Bowl LX tras vencer 29-13 a los Patriots de Nueva Inglaterra. La unidad defensiva apodada como el «Lado Oscuro» (Dark Side), liderada por figuras como Devon Witherspoon y Derick Hall, fue la verdadera protagonista al asfixiar por completo al joven Drake Maye.

La victoria representa el segundo trofeo Vince Lombardi para la franquicia de Seattle, cerrando una temporada histórica con un récord de 17-3.

Kenneth Walker III fue nombrado Jugador Más Valioso del partido (MVP) gracias a una actuación dominante en el juego terrestre.

El corredor estrella de Seattle totalizó 27 acarreos para 135 yardas por tierra, además de 26 yardas por recepción, cifras que lo convirtieron en la pieza ofensiva más destacada del partido en una jornada con fuerte control defensivo por parte de ambos equipos.

Walker III se convirtió en el primer corredor en ganar el premio al MVP del Super Bowl en casi tres décadas, desde que Terrell Davis lo lograra en 1998 con los Broncos, marcando un hito histórico para la posición en el gran juego.

La redención de Sam Darnold

La historia central del encuentro fue el mariscal de campo Sam Darnold. Tras años de críticas y pasar por cuatro equipos diferentes, Darnold silenció a sus detractores al convertirse en el primer QB de la mítica clase del Draft de 2018 (que incluye a Josh Allen y Lamar Jackson) en levantar el campeonato. Aunque sus números no fueron explosivos (19 de 38 para 202 yardas y 1 TD), su gestión del balón fue impecable: terminó los playoffs con cero pérdidas de balón.

Una defensa para la historia

El partido se rompió gracias a la presión constante. Los Seahawks capturaron a Maye en seis ocasiones. El momento definitivo llegó cuando Uchenna Nwosu interceptó un pase desviado por Witherspoon y lo devolvió 45 yardas para una anotación que sepultó las esperanzas de los Patriots.

Por el lado ofensivo, Kenneth Walker III fue el motor terrestre con 135 yardas, mientras que el pateador Jason Myers fue una garantía de puntos al acertar sus cinco intentos de gol de campo.