La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido este miércoles una serie de nuevas recomendaciones para el manejo del COVID-19 a largo plazo. Tras la reunión del Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Vacunas (SAGE), el organismo sugiere a los países miembros establecer esquemas de vacunación rutinaria para proteger a los sectores más vulnerables de la población.
A pesar de que el impacto de la enfermedad se ha reducido significativamente gracias a la inmunización previa, la OMS advierte que el virus sigue cobrando vidas en grupos específicos, por lo que la prevención debe ser constante.
El grupo de expertos recomienda una dosis de refuerzo semestral para:
- Personas mayores: Especialmente aquellas con patologías preexistentes significativas.
- Pacientes con obesidad: Individuos con altos índices de masa corporal.
- Inmunodeprimidos: Personas con sistemas inmunológicos debilitados de forma moderada o grave.
- Residentes en centros de cuidado: Personas en asilos o centros de atención prolongada.
Para otros sectores, el SAGE propone una frecuencia anual:
- Personal sanitario: Trabajadores de la salud en contacto directo con pacientes.
- Población con patologías: Personas de distintas edades (incluyendo niños y adolescentes) con condiciones médicas de riesgo.
- Mujeres embarazadas: Se recomienda una dosis por cada embarazo, preferiblemente durante el segundo trimestre para proteger tanto a la madre como al recién nacido.
Además del COVID-19, el SAGE hizo un llamado a los países con alta incidencia de fiebre tifoidea para que introduzcan la vacuna conjugada (TCV) en sus esquemas nacionales, reforzando la lucha contra enfermedades bacterianas que afectan la salud pública global.
La OMS concluyó que, si bien la fase de emergencia ha pasado, la integración de estas vacunas en los sistemas de salud rutinarios es la clave para evitar nuevos colapsos hospitalarios y proteger la vida de los más frágiles.