Periodista Don Lemon bajo custodia federal por protesta en iglesia de Minnesota

Los Ángeles.– El reconocido periodista y ex-presentador de CNN, Don Lemon, fue arrestado la noche del jueves en Los Ángeles por agentes del FBI y de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). La detención se produjo mientras Lemon se encontraba en la ciudad cubriendo la ceremonia de los Premios Grammy, según confirmó su abogado, Abbe Lowell.

Aunque los cargos específicos no han sido detallados oficialmente, el arresto se vincula con un incidente ocurrido en la Cities Church de St. Paul, Minnesota, donde manifestantes protestaron contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras descubrir que uno de los pastores de la congregación era un oficial de dicha agencia.

El centro de la controversia: La libertad religiosa

El Departamento de Justicia (DOJ) ha centrado su caso en la presunta interferencia ilegal de los manifestantes con el derecho constitucional de los feligreses a practicar su religión. Según documentos judiciales, el DOJ busca imputar cargos de derechos civiles, alegando que la entrada de los manifestantes a la iglesia interrumpió la libertad de culto.

A pesar de que un tribunal federal de apelaciones se negó inicialmente a firmar las órdenes de arresto, un gran jurado fue conformado recientemente, lo que derivó en la detención del periodista y otras cuatro personas vinculadas al evento.

Defensa alega persecución y protección de la Primera Enmienda

Abbe Lowell, abogado defensor de Lemon, emitió un comunicado en el que califica el trabajo de su cliente en Minnesota como una labor periodística protegida por la Primera Enmienda.

«Don ha sido periodista durante 30 años y su trabajo en Minneapolis no fue diferente de lo que siempre ha hecho: arrojar luz sobre la verdad», señaló Lowell. Además, el jurista criticó duramente que el Departamento de Justicia se enfoque en arrestar a un periodista en lugar de investigar las muertes de Renee Good y Alex Pretti, fallecidos a manos de agentes federales en Minnesota a principios de este mes.

El caso ha generado un intenso debate en Estados Unidos sobre los límites del periodismo de campo y el uso de leyes federales para sancionar actos de protesta en espacios religiosos.