La Oficina de Coordinación de la Ayuda Humanitaria ha reducido la cantidad de dinero que solicita a los donantes para ayudar a personas afectas por conflictos y desastres naturales en 2026, como consecuencia de los drásticos recortes de Estados Unidos y países europeos a la ayuda humanitaria.
“El plan se basa en decisiones terribles de vida o muerte”,dijo el responsable de la ayuda, Tom Fletcher a los periodistas al presentar un plan que pretende recaudar 33.000 millones para 135 millones de personas, pero que inicialmente prioriza 23.000 millones para llegar a 87 millones de personas.
Es aproximadamente la mitad de los 47.000 millones que solicitó en 2025 y de los que solo se recaudaron 12.000 millones.
La ayuda humanitaria proporcionada por Naciones Unidas se financia casi en su totalidad con donaciones voluntarias de los países miembros, y la mayoría de esas donaciones provienen de Estados Unidos y Europa.
«Este informe que presentamos es desgarrador. Hay dolor en cada página», dijo Fletcher sobre el llamamiento. «Estamos sobrecargados, con pocos fondos y bajo ataque”, añadió, detallando el impacto de los recortes.
«Los presupuestos alimentarios se recortaron incluso cuando las hambrunas azotaron partes de Sudán y Gaza. Los sistemas de salud se desintegraron. Miles de personas perdieron el acceso a servicios esenciales», dijo.
El reto para las agencias internacionales, dijo Fletcher, será movilizar fondos suficientes para evitar más reducciones en sus servicios en 2026.
“Sé que los presupuestos son ajustados en este momento. Las familias de todo el mundo están pasando por dificultades. Pero el mundo gastó 2,7 billones de dólares en defensa el año pasado en armas y armamento. Y yo solo pido algo más del 1% de esa cantidad”, concluyó.
Fuente: ONU