Hoy conmemoramos 182 años de la Batalla del 19 Marzo

Un día como hoy, pero de 1844, el suelo de Azua fue testigo de la primera gran prueba de fuego para la República Dominicana. Apenas semanas después del trabucazo en la Puerta del Conde, el ejército haitiano, liderado por el propio presidente Charles Hérard, avanzó con una fuerza abrumadora de 10,000 soldados decididos a recuperar el control de la parte este de la isla.

Lo que ocurrió en Azua fue una verdadera hazaña militar. Los números parecían una sentencia de muerte, pero la determinación dominicana cambió el destino:

DetalleEjército DominicanoEjército Haitiano
ComandanteGeneral Pedro SantanaGral. Alphonse Souffrant / Hérard
Efectivos2,500 (Hateros y monteros)10,000 (Soldados regulares)
ArmamentoFusilería, 2 cañones y machetesArtillería pesada y regimientos veteranos

La Estrategia: «Metralla y Machete»

La batalla no se ganó solo con valor, sino con astucia. Pedro Santana posicionó estratégicamente a sus hombres en puntos clave como El Camino del Barro y Los Conucos.

  1. El golpe de la artillería: Los cañones manejados por Francisco Soñé y José del Carmen García hicieron estragos en las compactas filas enemigas. El impacto de la metralla no solo causó bajas, sino un pánico psicológico devastador.
  2. La carga de machete: Aprovechando el desconcierto, figuras como Antonio Duvergé, Vicente Noble y Nicolás Mañón lideraron asaltos cuerpo a cuerpo. El machete, herramienta de trabajo de los hateros, se convirtió en el arma letal que decapitó el avance haitiano (literalmente, con la caída del comandante Vicent Jean Degales).

Tras la huida de los invasores hacia el río Jura, la República Dominicana envió un mensaje claro al mundo: la independencia no era un sueño pasajero, sino una realidad que los dominicanos estaban dispuestos a defender con la vida.

Hoy, 19 de marzo de 2026, los azuanos y todo el país rinden tributo a esos monteros y jóvenes valientes que, armados de coraje y acero, nos dieron la primera victoria defensiva de nuestra historia.